Antes de comenzar con este pequeño ejercicio, me gustaría comentarte que si sientes que necesitas pedir ayuda, para sobrellevar el momento por el cual estás pasando, si sientes que tus pensamientos te abruman o si sientes que necesitas conversar con alguien, no dudes en llamar a algún amigx, pedirle a algún familiar apoyo o buscar ayuda con un terapeuta profesional.

Empezamos con el ejercicio, por favor, toma lápiz y papel, o cualquier elemento donde puedas escribir. Siéntete libre de sentir y escribe lo que realmente sientes en este momento en cada uno de los ítems.

Observa tus relaciones actuales, de la índole que sean, observa cómo te tratan, observa cómo los tratas tu y cómo te sientes. Sin juzgar, sólo observa. Por ejemplo:

Mi novio se la pasa criticándome por todas mis decisiones, yo suelo no decirle nada y bajar la cabeza, enseguida ,llamo a mis amigas para desahogarme y terminan criticándome porque siempre es lo mismo. ¿Cómo me hace sentir esto? Frustrada, sola y con rabia.

A raíz del paso anterior, puedes continuar evaluando, cuáles son tus carencias afectivas, ya que de ellas depende mucho el tipo de relación que eliges y las necesidades que deseas que los demás suplan. Seguimos con el ejemplo: observar cómo han sido mis relaciones desde niña, como era mi papá, mi mamá, como me siento conmigo misma, cuál es ese punto de quiebre.

Ejemplo: Como mi papá siempre fue un hombre muy recto, me exigía que tuviese las mejores notas y que estudiara para ser abogado, sino me hacía sentir avergonzada conmigo misma. Me doy cuenta que de adulta estoy eligiendo a alguien similar y que estoy reafirmando la falta de poder que tengo sobre mi y mis decisiones.

Ahora. Pregúntate. ¿Me siento bien con esto? Si la respuesta es afirmativa, aquí termina tu ejercicio y te deseo todo lo mejor siempre 😉

Si has llegado hasta acá, te comprendo perfectamente. Lo que sigue es: ¿Qué puedo hacer para cambiar esta situación? Por ejemplo: hablar con mi novio mirándole a los ojos, en un momento privado (ojo no hay momentos perfectos, decirle lo que pienso y pedirle con mucho respeto y amabilidad que por favor no critique mis decisiones, que aunque, a veces no son las correctas estoy aprendiendo y más bien necesito de su apoyo.

Bien! Llegó el momento de poner límites, tanto para ti como para los demás. Cómo te mencionaba muchas veces somos nosotros los altos en toxicidad. Continuamos con el ejemplo, aunque con una leve variación para ilustrar un punto: quizás he estado tomando muchas decisiones impulsivas en base a mis carencias y no son del todo sanas, me gasté el dinero de mi depa por tercer mes consecutivo en ropa y en un viaje y le he estado pidiendo dinero prestado a mi novio para solucionar. Aquí tenemos que ser muy honest@s para reconocer nuestro comportamiento, pedir las disculpas pertinentes, buscar soluciones y ponerme límites en mi impulsividad y el abuso que estoy generando en mi relación.

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